Caminamos de a tres por la acera hedionda y resquebrajada por el paso de los años; las suelas sucumben como vivo recuerdo inerte. Solemos realizar la "vuelta olímpica", para hacer el tiempo que, de todas formas, se nos hace tedioso. Tomamos un poco de vodka "Eristoff"-algo fuerte faltaba a la media noche- , y nos sentamos sobre unos pastisales secos: decidimos en conjunto nuestro establecimiento provisorio y antesala del evento nocturno. Rompimos el silencio con carcajadas furtivas que escaparon luego de gratuitas descalificaciones exclamadas al unísono; despertamos la atención de dos transeúntes que nos miraron con caras dubitativas. Eso nos rotea; nos hastían las observaciones punzantes y lúcidas.Generalmente, nos acontece un tiempo de lo normal: noche de algarabía, calles congestionadas de los últimos automóviles enrabiados, grupúsculos colmados de aquella adrenalina contenida y avenidas caracterizadas por apoteósicas luminarias neonizadas. Atrayentes vías nos persuaden y nos dan de beber de su efervescente música y de su olor a azumagado; antigüas callejuelas sirven de tierra fértil, para aquellos boliches y pubs de mala muerte que se yerguen a tontas y a locas. Las "bonitas vecindades" han dado un vuelco; uno rotundo.
Di una mirada a mis cómplices después de tomarme el ápice de licor que quedaba en el fondo del vaso plástico. Se nos hacía tarde; las horas odiosas se pasaron en un santiamén. Nos ocurría algo singular: el trío se ebriaba con la oscuridad y la pirotecnia urbana. El sucedáneo etílico no era la causa de nuestro incoherente estado, sino la misma ciudad. Pasadas las una y media de la madrugada nos encaminamos medios temerosos de levantar alguna extremidad inferior, pues verdaderamente sentíamos cierta "debilidad" que nos entorpecía. ¡Qué roteo!
1 comentario:
Así que tomando en la calle!!
xD
me gusta como escribes :D
ahora estás en mis links
nos vemos en la U
te cuidas!
ps: parece que me vine antes que tú de la Fiesta Mechona, já
Publicar un comentario